miércoles, 21 de mayo de 2014

HAY QUE VOTAR EN LAS EUROPEAS


Se acerca el 25 de mayo, día en que en las elecciones europeas se elegirán a los representantes españoles para el Parlamento Europeo. Estando cada vez más cerca esta fecha, he oído – y leído – a mucha gente decir que no va a votar; que no importa a quién vote, que el resultado va a ser el mismo.

El sufragio universal se estableció en España en la Constitución de 1931 y, unos pocos años más adelante, ese derecho desapareció “gracias” a la dictadura de Franco. Un derecho por el que tanto hemos luchado, por el que tanta gente ha muerto, que puede hacer cambiar las cosas, ¿vamos a tirarlo y vamos a dejar pasar esta oportunidad así como así? NO.

Que vayas a votar el 25 de mayo no quiere decir que tengas que votar al PP o al PSOE sí o sí, hay muchos otros. En mi opinión el objetivo primordial es tirar a estos dos partidos del poder, y no solo del gobierno, sino que la opinión ciudadana debería verse reflejada en estas próximas elecciones europeas.

Estos partidos tienen que ver que ya no nos toman el pelo, que ya hemos despertado, que no somos tontos. Sabemos lo que ocurre. Ya no hay ni derechas ni izquierdas, ambos partidos son exactamente lo mismo, un grupo de incompetentes solo con un nombre y color distinto.

Dicho lo cual, en este breve post, os animo a TODOS a votar en las próximas elecciones. A apostar por los partidos minoritarios, con nuevos aires, con ganas de mejorar la deplorable situación actual puede ser una gran alternativa frente a los dos “grandes” que ya he mencionado y de sobra conocemos.

HAY QUE VOTAR en 'las europeas' e intentar echar a esta gentuza del poder, poco a poco. Que tengan miedo, que vean que sus trapicheos ya no cuelan, y acaben cayendo en las generales. Porque recordad, nosotros solos, yendo cada uno por nuestra cuenta, somos débiles, irrelevantes, un simple número; pero todos unidos, podemos hacer que cambie la situación.


sábado, 10 de mayo de 2014

ESPAÑA CATETA


Siempre he oído comentarios sobre las posibles deficiencias mentales que los pertenecientes al actual gobierno puedan tener, cosa que no descarto en absoluto.

El nulo conocimiento de inglés que nuestros “representantes” elegidos por una mayoría absoluta que aún no he logrado entender, han dejado en evidencia a los ciudadanos de este país en evidencia. Tenemos el denigrante discurso de Ana Botella como un ejemplo bastante claro de lo que estoy hablando.

Vale, de acuerdo, los políticos son muy tontos, o solo listos para lo que quieren. ¿Pero quiénes son los que más audiencia tienen tanto en los programas de diario como los fines de semana por la noche? ¡Vaya! ¡Qué sorpresa! Ahí aparecen los ilustres personajes de Telecinco. Puede que esto parezca un discurso algo populista, pero es la realidad. Nos quejamos de unos representantes inútiles y con poca cultura, cuando lo que más audiencia tiene es más de lo mismo.

Pasemos ahora a la juventud de hoy en día. Los resultados que se han obtenido últimamente no nos han puesto que digamos en el TOP europeo ni mucho menos. Un resultado bastante bajo es lo que se ha obtenido, demostrando la incompetencia de los más jóvenes. Dicho lo cual, me surge una pregunta:

¿Realmente nos merecemos a la gentuza que tenemos gobernándonos? ¿No se supone que representan a una gran mayoría de los españoles? ¿No es cierto que una gran parte de la sociedad española es de una calaña similar en todos los aspectos? Nuestra sociedad debe cambiar y tiene que hacerlo YA. Pensad en ello. Un saludo.


viernes, 14 de febrero de 2014

¿DÓNDE ESTOY?

Estaba desorientado, rodeado por la oscuridad no sabía lo que hacer. ¿Dónde me hallaba? ¿Qué hacía aquí? ¿Cómo había llegado a este lugar?

No veía absolutamente nada. La habitación, cubierta por la oscuridad, imposibilitaba que fuera capaz de reconocer dónde estaba. Comencé a caminar. Como un ciego sin bastón intentaba palpar lo que me rodeaba y no golpearme con los objetos que podrían encontrarse en aquel siniestro espacio.

Poco a poco la vista se fue acostumbrando a la oscuridad y empecé a percibir las formas que allí se encontraban. A duras penas me percaté de una especie de estructura sólida y más alta que yo, con lo que evité dañarme con una de sus esquinas. Mi desconcierto aumentaba por momentos. Súbitamente mi estómago comenzó a rugir. Necesitaba comida. Mis pulsaciones se dispararon y sentía todo tipo de sensaciones, nada satisfactorias. No tenía más remedio que seguir explorando, casi a ciegas, la celda en la que estaba, así que seguí caminando.

Paso a paso, llegué hasta la pared. Era una pared fría, rugosa y descascarillada, seguramente a causa de las humedades. No me detuve y continué tocando la pared, con las esperanzas de encontrar algo de luz, ya que el tenue ambiente del lugar sólo me permitía reconocer las siluetas de los objetos que me rodeaban.

Algo sobresalía de aquella pared. Parecía un pomo. Por fin encontré la puerta que daría salida a este lugar, el cual desconocía. Giré lo que se asemejaba al pomo de una puerta y, tras un chasquido, la puerta se abrió.

Me encontraba en un pasillo un tanto familiar. Lo poco que podía apreciar me transmitía esa sensación; yo ya había estado allí antes. El hambre se acentuaba cada vez más, así que no tuve más remedio que avanzar para así, con suerte, conseguir algún alimento.

Guiándome con una mano puesta en la rugosa pared llegué hasta una esquina. Tras cruzarla, aprecié que volvía a sentir un tacto muy parejo a la de la puerta del principio, con lo que decidí abrirla.

Acto seguido, pulsé un interruptor que por fortuna hallé, con lo que se encendió la luz.

Para mi sorpresa, estaba en mi propia cocina, hambriento y desorientado por haberme acabado de despertar de la siesta. Inesperadamente, mi madre se dirigió a mí diciendo: “Hijo, he estado los últimos diez minutos observándote y parecías un auténtico gilipollas. Vale que a veces te despiertes de la siesta y no sepas ni dónde estás, pero es que tienes treinta y cuatro años. Que tenemos una edad, por Dios”.

domingo, 6 de octubre de 2013

¿HÉROE O VILLANO?


Siempre nos han inculcado las maravillosas capacidades de los héroes. Ya sea en cuentos, películas, poemas, La Biblia... En las obras de ficción básicamente, sus cualidades han sido un ejemplo a seguir o un simple hecho de admiración hacia dicho héroe. Todas esas habilidades, desde un punto de vista realista, son imposibles de conseguir. Aunque lo intentes, nunca llegarás a ser un héroe, no está al alcance de nadie. Es más, los humanos estamos muchísimo más cerca de las cualidades de los malos de las películas, de los villanos, que de los idolatrados héroes.

Los villanos son muchísimo más interesantes y atractivos que los héroes. No son perfectos, que al igual que nosotros, tampoco lo somos. Tienen cualidades mucho más humanas con las que sentirnos identificados, con ellos es muchísimo más fácil empatizar. Los villanos son los únicos que se niegan a seguir las reglas, como nosotros. ¿O a caso el ser humano sigue las leyes al pie de la letra? No. De hecho, lo ilegal resulta increíblemente atractivo para nosotros. Ellos se cuestionan todo, no paran de hacer preguntas. Nosotros, o yo por lo menos, es lo que hacemos. Los “malos de la película”, como su propio nombre indica, no son reconocidos por sus buenas acciones. Las personas, coincidiendo de nuevo con las características de los personajes malvados, no es que destaquen por sus buenas obras. Somos nuestros únicos depredadores, nos hacemos daño entre nosotros constantemente y aún así muchos se identifican más con los héroes. Creo que no hace falta matizar que el humano es malo por naturaleza, pues es una obviedad sabida por todos.


Por otro lado, el malo, el villano, siempre ha servido para realzar las cualidades del inalcanzable e irreal héroe. ¿Quién determina quién es el héroe y por qué? ¿Y si las labores del villano son realmente las que estás bien hechas? ¿Acaso no deberíamos cuestionarnos las cosas y luchar contra las injusticias aunque dichas injusticias sean supuestamente unas pautas a seguir? ¿Somos héroes o villanos?